Sábado 11 de marzo, amanece en Ciudad Rodrigo y tengo el placer y el privilegio de formar parte del reparto que comienza el rodaje de «Red de Libertad».
Algo nerviosa pero feliz, y con muchas ganas de comenzar a trabajar, llego a la productora. Una vez dentro de aquel impresionante edificio la soledad del viaje desaparece. Desde el primer instante te reciben, te atienden, te acompañan, te hacen sentir que no tienes que preocuparte nada más que de hacer bien tu trabajo, porque el suyo lo tienen muy claro. Su sonrisa, su amabilidad, pese a los nervios del primer día, te ayudan a centrarte y concentrarte con facilidad.
Vestuario, peluquería, maquillaje y de nuevo (recordé el maravilloso rodaje de “Luz de Soledad”) el cálido recibimiento de Pablo Moreno y de todo su equipo. Pablo te transmite con su mirada que confía en ti y que pase lo que pase siempre va a tener una palabra amable.
Es posible que estés leyendo y pensando: “Béatrice es un poco exagerada”. Pues no, te aseguro que el equipo de Contracorriente lleva a su máxima expresión el respeto y la amabilidad, muy de agradecer no solo durante el trabajo, también en los tiempos de descanso, durante las comidas…
Creo que nunca me habían dado las gracias tantas veces en tan poco tiempo y ahora soy yo la quiero daros las gracias a todos y todas. Nombrar a las personas con las que he tenido un trato más directo no sería justo, porque estoy segura que en un equipo tan grande no habré coincidido con todos pero gracias, de verdad.
Sí que me vais a permitir nombrar a una persona, Assumpta. Desde el día de la lectura de guion en Madrid cuando llegó y nos saludó a todos, uno por uno, he de decir que en todo momento ha sido muy cercana y me ha ayudado a sentirme tranquila y confiada. Un verdadero placer trabajar junto ella. Gracias de nuevo.

Gracias por tus regalitos de salud. Los tengo conmigo y los aprecio.