Que te digan que vas a compartir secuencias con Assumpta Serna impresiona, qué os voy a decir. Al menos para mí que, como quien dice, estoy empezando, cada nuevo trabajo es una fuente de aprendizaje y más aún cuando tus compañeros de rodaje son maestros que llevan media vida delante de las cámaras.
Creo que lo maravilloso de nuestro trabajo es el trabajo en sí mismo. Un trabajo que conlleva compartir miradas, gritos, apretones de manos, sentir el sudor de tu compañero en tu propia piel o notar sus lágrimas cayendo sobre tu cara.
Cuando estoy sobre el escenario doy las gracias por tener compañeros tan generosos que me regalan todas estas cosas. Ahora también tengo la suerte de experimentarlo frente a una cámara.
El segundo día de rodaje tenía una secuencia muy emotiva con Assumpta, un reencuentro.
Assumpta es una compañera estupenda de las que hacen que todo resulte más sencillo. Fuera del set te ameniza la comida con sus historias, te da los buenos
días con una mueca pegando su cara al cristal del comedor o te hace reír cambiando a los pueblos donde paramos a comer de nombre (a partir de ahora para mí Fuensaldaña siempre será Fuenlasaña). Y ya metidos en faena, tan pronto te recoloca la toca o te da un sincero apretón de manos, como te enseña unos truquitos para favorecer a cámara. En el rodaje siempre está pendiente de todo y de todos, ayudando y aconsejando. Más gente así, por favor.
Cuando actúo me encanta mirar a los ojos de mis compañeros y aprovechar todo lo que me dan. Y ese día, en aquella secuencia, los suyos me ofrecieron ilusión, alegría, fuerza y esperanza. Características propias de su personaje que brillaban en los ojos de Assumpta. Así que teniendo todo a mi favor disfruté un montón grabando la secuencia.
Durante estos días he tenido ocasión de reencontrarme con amigos y compañeros de clase con los que tantas horas pasé en la ESAD de Valladolid (Ay, mi Luis Heras y mi Javier Bermejo). Y es que yo soy muy ñoña para estas cosas y volver a ver a gente a la que quiero y con la que tanto he disfrutado, primero como aspirantes a actores y ahora ejerciendo de ello, pues me da un pellizquito en el estómago y me llena de ilusión.
También he podido conocer más a otras personas con las que durante estos últimos años me he cruzado en distintos proyectos: Chapu, Rulo, Dani, Carlos Cañas, Ainhoa, Bárbara, los Pablos, Pablo Viña y Pablo Rodríguez (qué bien poder compartir tantas secuencias juntos y disfrutar de vosotros tanto dentro como fuera de escena. Con vosotros cerca estar fuera de casa se lleva mucho mejor). Y nuevas incorporaciones que han resultado igual de estupendas: Marta Romero y su sonrisa, Beatrice y nuestras conversaciones paseando por Ciudad
Rodrigo, Giulia, Lorena, Marian, Luisa Gavasa, Javier Bódalo…
Ojalá esto se repita muchas veces más, compañeros.

Sois un equipo increible, despues de conoceros entiendo que proyectos como este salgan con tanta profesionalidad. La calidad humana, el mimo y el talento son los ingredientes para el exito. Un abrazo grande